Y sales a la calle…

Cuando llega el momento en que te dan permiso para salir a la calle, eso sí, con una serie de instrucciones, te entra el miedo.

Quién lo iba a decir que te podía dar miedo salir a la calle. Pues sí, y no es miedo como el de esas películas, en que el protagonista tiene agorafobia y se pasa toda la historia metido en casa, por lo que el guionista tiene que hacer entrar al asesino en la casa para que la película tenga trama. No, no es miedo a salir de casa ¡Porque lo estas deseando! Es miedo a salir solo, a alejarte de casa y no poder volver porque te has cansado demasiado, a tropezar y caer, …

Ya sé que parece una tontería pero, cuando el médico me dijo: “Puedes salir a andar, caminar, pasear…” me quedé a cuadros ¿Qué diferencia hay? Así que ya me veis a mí, con el diccionario en la mano (más bien la Wikipedia en el ordenador , por aquello de que estamos en el siglo XXI) buscando las diferencias. Según la Real Academia de la Lengua Española:

. Andar: Moverse, normalmente caminando. O sea, que andar es moverse a pie.

. Caminar: Andar determinada distancia. Dirigirse a un lugar o meta, avanzar hacia él. O sea, que caminar hace referencia a la distancia, al tiempo y al objetivo.

. Pasear: Ir andando por distracción o por ejercicio. O sea, pasear es moverse por placer y sin objetivo.

En definitiva, que decidí salir de casa a pie, con mi fiel labrador a mi lado súper contenta por salir, no sé muy bien si a caminar o a pasear, pero decidida a ir alargando distancia cada día un poco más.

Empecé con mucha voluntad y energía, pero, como a mí lo de ir poco a poco no se me da muy bien, soy incapaz de llevar un ritmo lento, porqué toda mi vida he ido corriendo a todas partes, cuando llegaba a casa estaba muerta. Después de una semana de caminata diaria de una hora, me tuve que dar un respiro porque me dolían partes de mi cuerpo que no sabía que existían.

A la semana siguiente decidí hacer media hora para bajar el ritmo y ver si caminar/pasear me sentaba mejor, pero la constancia no es lo mío, y me acabé aburriendo.

Estoy en la fase en que mi cabeza me dice que me compré una cinta de esas para caminar, que si lo tengo en casa me dará menos pereza, que así puedo aprovechar y caminar también los días que llueve… y mi conciencia me dice que no me engañe, que la cinta se va a quedar olvidada en alguna parte de la casa.

Mi marido, para ayudarme y motivarme, viene conmigo los fines de semana y entonces si que hacemos varios kilómetros, porque no es lo mismo hacer las cosas solo que acompañado, y ahora que los días alargan y pronto la temperatura será más agradable, lo podremos hacer por las tardes, a ver si consigo no desmotivarme.

Dicen que si quieres crear un hábito lo tienes que hacer durante 21 días seguidos y entonces lo haces siempre, pero ¡qué difícil es llegar a esos 21 días!

¿A vosotr@s os pasa? ¿Cómo conseguís crear hábitos?

Autor: Silvia

Quién lo iba a decir que yo acabaría escribiendo un blog para poder despejar todas las cosas que me pasan por la cabeza desde el inicio de la pandemia hace ahora un año. ¿Porqué ahora? Por qué ahora tengo el tiempo de darme cuenta de lo que pasa a mi alrededor.

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